Letter from Bishop Hartmayer concerning the "Morality Crisis" in the Church

August 23, 2018

 

My dear brothers and sisters in Christ,

Peace and all good things!

I first want to thank you for taking the time and sharing your thoughts and feelings with me regarding the “Morality Crisis” in the Catholic Church today.

I agree with you that words alone are meaningless. We need to take swift and serious action to clean up our own house. As a relatively new bishop, I am scandalized, angered and deeply hurt by the cover-ups that have occurred over the last 70 years. I was not even born when some of this disgusting behavior was taking place.

Fortunately, during my childhood and throughout my lifetime, I came to know hundreds of priests and sisters who taught and guided me. Many are deceased now but my gratitude and my prayerful remembrance of them will continue until the end of my life.

I am so sorry that some of you did not have the same experience. I still share your anger and shame. I am embarrassed to be a bishop. I simply want to be a Franciscan priest. But if I can be more helpful to change this culture of immorality as a bishop then I will continue. We need the help of the laity to correct the horrific behavior of the clergy of the past. The Dallas Charter of 2002 has been effective in creating safer parishes and schools for our children. Please support your parish priest and me as we together strive to cease this sinful and criminal activity occurring within our Church. We now need to create a Charter to review the behavior of Bishops.

As a result of this current crisis I will never look upon the crucifix quite the same way. I see Jesus’ pain so much more vividly now. I now see more clearly our sins for which Jesus died. We can only make restitution by a significant change in our own lives. There is no free ticket to heaven. Dante is believed to have said that “the floor of hell is paved with the skulls of bad bishops and priests”. That is certainly a sobering thought.

Pope Francis calls us to prayer and penance for the intention of the victims of sexual abuse. We must also urge the bishops to open the closed doors of secrecy and let in the Spirit of Truth. We must practice what we preach.

Sincerely yours in Christ,
Most Reverend Gregory J. Hartmayer, OFM Conv.
Bishop of Savannah

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23 de agosto de 2018

 

Mis queridos hermanos y hermanas en Cristo,

¡Paz y bien!

Primero deseo agradecerles por tomarse un tiempo y compartir sus pensamientos y sentimientos conmigo respecto de la "Crisis Moral" en la iglesia católica hoy.
 
Estoy de acuerdo con ustedes en que las palabras solas no tienen sentido. Necesitamos tomar acciones rápidas y serias para limpiar nuestra propia casa. Como un obispo relativamente nuevo, estoy escandalizado, enojado y lastimado profundamente por los encubrimientos que se han producido en los últimos 70 años. Yo ni siquiera había nacido cuando algo de este indignante comportamiento ya se estaba llevando a cabo.
 
Afortunadamente durante mi niñez y a través de toda mi vida conocí cientos de sacerdotes y hermanas religiosas que me enseñaron y guiaron. En la actualidad, muchos ya han fallecido, pero mi gratitud y su recuerdo en mi oración continuará por ellos durante toda mi vida.
 
Siento mucho que algunos de ustedes no hayan tenido la misma experiencia. Aún comparto su enojo y vergüenza. Siento vergüenza de ser obispo. Deseo ser simplemente un sacerdote franciscano. Pero si puedo ser más útil como obispo para cambiar esta cultura de inmoralidad, entonces continuaré. Necesitamos la ayuda de los laicos para corregir el horrible comportamiento del clero en el pasado. El Documento de Dallas de 2002 ha sido eficaz para crear escuelas y parroquias más seguras para nuestros niños. Por favor, apoye a su párroco y a mí en esta lucha que libramos juntos para detener esta actividad pecaminosa y criminal que ocurre dentro de nuestra Iglesia. Ahora tenemos que crear un documento para revisar el comportamiento de los obispos.
 
Como resultado de esta crisis actual, nunca miraré al Crucifijo de la misma manera. Ahora veo el dolor de Jesús con mucho mayor lucidez. Veo con mayor claridad nuestros pecados, por los cuales Jesús murió. Sólo podemos restituirle con un cambio significativo en nuestras propias vidas. No existe ningún boleto gratis al cielo. Se cree que Dante dijo que "el piso del infierno está pavimentado con los cráneos de los malos obispos y sacerdotes". Con seguridad esto nos da mucho que pensar.
 
El Papa Francisco nos llama a la oración y a la penitencia con la intención de ofrecerlo por las víctimas del abuso sexual. También debemos instar a los obispos a abrir las puertas cerradas del secreto y dejar entrar el Espíritu de la Verdad. Debemos practicar lo que predicamos.

Sinceramente suyo en Cristo,
Reverendo Gregory J. Hartmayer, OFM Conv.
Obispo de Savannah
 

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