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Bishop Stephen D. Parkes

Reflections on the Overturning of Roe v. Wade and Planned Parenthood of Southeastern Pa. v. Casey

I am grateful today for the decision of the Supreme Court of the United States giving each state the ability to legislate the availability of abortion services. As Catholics, we honor and celebrate that every human person is made in the image and likeness of God. Our Church and our Pro-Life Ministries are committed to helping pregnant women, assisting and walking with them in their time of need. We can help to provide resources to bring hope and comfort.

For those who have experienced the pain of abortion, I realize that today’s news may trigger memories and feelings due to past decisions. Please know that the Church is here to accompany women and men in a journey toward healing.

As we have had one law which has governed our land for almost 50 years, each of our 50 states will now have the ability to determine the law for their residents. We must continue to be dedicated to building a Culture of Life in all areas of our country, ensuring that the dignity of every human person is respected from conception until natural death.

Finally, I ask that we remember that here in these United States, we are ‘one nation under God.’ As today’s news may spark unrest, I pray that we can be united in peace as a people, recognizing not our differences but our common dignity given to us by our Creator.

Estoy agradecido por la decisión de hoy del Tribunal Supremo de los Estados Unidos que otorga a cada estado la capacidad de legislar la disponibilidad de los servicios de aborto. Como católicos, honramos y celebramos que cada persona humana está hecha a imagen y semejanza de Dios. Nuestra Iglesia y nuestros Ministerios Pro-Vida están comprometidos a ayudar a las mujeres embarazadas, asistiéndolas y acompañándolas en su momento de necesidad. Podemos ayudar a proporcionar recursos para traer esperanza y consuelo.

Para aquellos que han experimentado el dolor del aborto, me doy cuenta de que las noticias de hoy pueden desencadenar recuerdos y sentimientos debido a decisiones pasadas. Por favor, sepan que la Iglesia está aquí para acompañar a las mujeres y a los hombres en un camino hacia la sanación.

Como hemos tenido una ley que ha gobernado nuestra tierra durante casi 50 años, ahora cada uno de nuestros 50 estados tendrá la capacidad de determinar la ley para sus residentes. Es necesario seguir esforzándonos por construir una Cultura de la Vida en todos los ámbitos de nuestro país, asegurándonos que la dignidad de cada persona humana sea respetada desde la concepción hasta la muerte natural.

Por último, pido que recordemos que aquí, en estos Estados Unidos, somos "una nación bajo Dios". Mientras las noticias de hoy pueden provocar malestar, rezo para que podamos estar unidos en paz como pueblo, reconociendo no nuestras diferencias, sino la dignidad común que nos ha dado nuestro Creador.

Executive Assistant

Bishop, Bishop Emeritus, Chancellor, Vocations Office
Maggie Blanc
912-201-4126


Pray for us.